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Liel Cor

Santiago de Chile

A todos mis amigos de este espacio que de alguna manera se dan el tiempito para leerme, expresar su cariño y animarme a seguir escribiendo. Al leer sus comentarios, el “me gusta”, es el mejor regalo para el alma de alguien que escribe al amor, al canto, a la alegría, a la tristeza, al olvido, a la ausencia….Un beso!!!!!

 

 

 

Mi soledad.

Esta soledad que es solo mía
sabe de mi sentir y nostalgia
eterna confidente y compañera
que cuando sufro ella llora lágrimas.

Siempre en la oscura estancia
ella me corona cual guirnalda
y escudriña los rincones
más furtivos de mi alma.

He deseado en momentos 
sutilmente de mi alejarla 
y he buscado estrategias
para hacerlo sin lastimarla.

Me he ocultado de ella
tras la lluvia ancha,
bajo oscuras sombras
y en la calle larga,
pero ella me encuentra
llegando sin llamarla.

Se queda en silencio
y de mi no se aparta, 
me mira a los ojos 
y me roba el alma.

¡Cuánto te amo mi soledad!
Tú me acompañas siempre
cuando estoy alegre
y cuando estalla mi debilidad.

Eres dócil y humilde,
sabes escucharme con serenidad,
nunca me reprochas
y siempre un aliento me das. 

Eres el presente, el pasado,
lo que mañana vendrá,
primavera, otoño, invierno,
verano corto y mil cosas más.

Eres el beso en mi despertar,
la caricia leve en mi intimidad,
eres el canto, la risa, el llanto,
la dicha, la tristeza, eres mi verdad.

+

Sentada en la distancia.

Amado mío, amor de mi vida,
mira como espero sentada en la distancia
mis ojos parecen abandonar su nido
de tanto surcar el horizonte
buscando tu imagen y fragancia.

¡Cómo deseo percibir tus pasos!
O recibir en mis manos una carta.

Mustias están las flores en el jarrón blanco
y yo extiendo mi vida
tratando de alcanzarte,
pero mi sombra cada día se adelgaza
y tras mi espalda parece sepultarte.

Como necesita mi corazón de ti
que por sus venas la tristeza vierte
y cae de mis ojos una cascada caliente
que el frío congela y la vuelve inerte.

Tanto te he sufrido amado mío,
he mordido mil veces tu nombre
y en un suspiro he clamado a Dios
solo por verte.

He vivido el duelo de tu ausencia larga
entre flores negras y esperanzas verdes.
La locura ha llegado en noches de fiebre
cuando te he amado despierta en sueños
y que la alborada nuevamente duerme.

La sed de ti aniquila mis fuerzas
y ya no soy ese árbol perenne
que sobre la tierra se alza.
Amado mío, en esta ausencia,
es mi tristeza la que habla
y el abandono de mi alma.

Tan solo desearía verte…
o recibir mañana, tan solo,
de ti esa ansiada carta…
Y aquí espero,
sentada en la distancia.

+

Aquí están mis brazos.

Camino descalza entre la bruma
abrazando tu ausencia
y cuelgo mi mirada en el horizonte
esperando tan solo me envíes un suspiro.
Huele a ti la brisa
que envuelve mi cuerpo
y me besan las olas
con sus cabellos blancos.
Luz de mis ojos…
¿Dónde te refugias?
¿Acaso tu boca
susurra en otro oído?
Y tus caricias viven
¿En otro regazo?
Regresa vida mía
aquí te espero,
aquí está el beso,
aquí está el amor,
aquí están mis brazos.

+

Hablemos corazón…

Corazón, hablemos esta noche…
A nuestra edad
han sido muchos pasos andados
y ya, no podemos mentirnos.
Ambos hemos robado suspiros y besos
prometiendo amor bajo luna de mayo.
Hemos deshojado rosas en el camino
y dejado huellas que tal vez,
aun no se han borrado.

Si decidiéramos hacer un arqueo…
No, es mejor ni pensarlo,
porque para ti,
resultaría más pérdida que lo ganado.

Corazón, hoy estamos algo alejados,
circunda un vacío entre tu y yo,
no es lo correcto, pienso,
debemos estar más que nunca 
muy bien anudados,
pero es ese adiós que nos hirió tan hondo
que fue tan inesperado…
Nos provocó una derrota
que jamás hubiéramos imaginado.

Y rehuimos de mirarnos,
de confidenciarnos enfrentando el pasado…

Corazón, es nuestra cobardía 
y nos creíamos tan grandes y osados.
La soberbia se nos derrumbó 
cuando escuchamos el adiós
de esos que creíamos eran nuestros labios.
Los que nos sembraban besos
dulces y apasionados.

Nos quedamos ahí los dos,
a la tierra enraizados,
desnudos… temblando…
con temor a dar un paso
para no volver a caer sobre lo andado.

¡Qué estupidez la nuestra!
Estar tan equivocados.
¿Cómo pudimos ser tan necios?
El orgullo y la soberbia
hoy nos tienen desolados.

¿Será demasiado tarde
si reparamos lo ocasionado?
Pero dime corazón… ¿Das tu o yo
el paso… o al viento una moneda lanzamos?

Y aquí estamos… hablando yo
porque tu a solas me has dejado,
no hubo acuerdo entre los dos
y seguimos como ayer… solos,
tristes, desamparados.

Pero no, ahora yo me he revelado,
entierro la soberbia y el orgullo
y corro a los brazos de mi enamorado
porque el amor es sabio…
y se perdona antes que ser juzgado,
porque nadie, escúchame corazón…
nadie está libre de pecado.

+

Noche larga desolada.

La neblina ciñe el sendero
y mis andar inseguro se frena,
la noche esta, es la mas larga
de la vida que he andado 
y los recuerdos me abrazan como una cadena.

Mis días vividos… ¡Que días! 
Si todos han sido noches sin luz,
sin ni siquiera una primavera…
Que me han llevado a esconderme entre sollozos
que el viento a enlazado en su cabellera
y el eco perverso ha quebrado mis gritos
cuando cayó de bruces en la ladera. 

Entonces… ¿Qué hago aquí ahora?
¿Hacia dónde me encamino?
Si la niebla me aleja de la pradera.

¿A quién puedo llamar…a quién?
Si hasta el silencio huye a grandes trancos
y la soledad es mi única compañera.

Y la pregunta surge nuevamente:
¿Hasta cuándo vagaré con mis penas?
Miro como la neblina se hace mas densa,
mientras tal vez, agonizan las abejas en la colmena
y se marchita una rosa en mi cabecera.

Se me pierde el sentido por momentos
y floto como náufrago desesperado,
como nube que vaga en el firmamento
conteniendo lagrimas ajenas.

Y ahora baja la noche desde su destino,
mirándome con sus grandes ojos negros
me aprisiona entre sus párpados y me encadena.

¿Por qué no dejas noche larga
que la neblina emigre hacia otras tierras
y así podría avanzar mis pasos
junto a los juncos para sepultar mi pena?

Todo es desolado… árido e infecundo,
el frío y la nostalgia mis ojos arenan
y caen mis lágrimas en cadena
brincando en el ruedo de mi pollera.

Noche larga… neblina que mis pasos cierra,
recuerdos que en mi alma se tropiezan
y que en mis pensamientos se enredan…
Desolación… tristeza, mis únicas compañeras.

+

Dormida entre caricias…

Dormida entre caricias
aprisionada entre tus brazos
saboreando el dulce beso
y cobijada en tu regazo.
Es el sueño que me envuelve
cada noche como un lazo 
que espanta a los silencios
y hasta el canto de los pájaros. 
Yo he sido la vida próspera
aun estando en el ocaso 
me aferré a tu recuerdo
y sortee grandes fracasos. 
Hoy no sé que edad tengo
ni donde se dirigen mis pasos
el camino se me acorta
como la vida que abrazo.
Nada me da ilusiones
mi sonrisa es de payaso
y de mis ojos solo brota
triste y abatido llanto. 
Tú no estas amado mío
y este sueño que yo abrazo
con cada lágrima que reboso
lo voy haciendo pedazos. 

Dormida entre caricias
quiero hacer mi último viaje
saboreando tus dulces besos
y acurrucada en tus brazos.

2 Comments to "Liel Cor"

  1. arturo says:

    Hermosa ...me he encotrado por casualidad contigo aca..me has parecido extremadamente femenina..soy arturo, de santiago..sociologo..me das tu celu para hablarte mas directamente?..un beso

  2. dian5057 says:

    Se te da la bienvenida a tu revista "Revista Radio De Las Artes" Esperando todo sea de tu agrado. y esperando que todo lo que hemos colocado, aumente cada día mas el gozo del arte.. Mil gracias por estar en este grupo maravilloso.!

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